Modelo para entender las estaciones.

Traspasemos una bola de porexpan (corcho blanco) con una aguja de media o un palito fino, y consigamos un ambiente lo más oscuro posible, para que las sombras sean evidentes.

 

En el medio, un compañero hará de Sol con una linterna. El alumno que sostiene la Tierra girará en sentido contrario a las agujas del reloj, manteniendo orientado el eje de la tierra siempre en la misma dirección (es el detalle clave para explicar las estaciones).

 

 

El momento en que el eje apunta hacia el Sol-linterna y se ilumina todo el Polo Norte (imagen) corresponde al solsticio de verano, que comienza en el hemisferio norte. La fase opuesta, al solsticio de invierno. En las dos fases intermedias hay que comprobar que la sombra pasa por los dos polos, de palo a palo. Son la primavera y el otoño, donde las noches y los días duran lo mismo (equinoccios).